Cuando se trata de edificios, la zona cero es la altura de la acera. Por eso, cuando hablamos de remodelar el pasillo en el suelo, nos referimos a hacer que el nivel del piso sea igual al nivel de la calle, por lo que no hay escalones.

CÓMODO Y SEGURO

Como puede haber una rampa, no es estricta, pero sí intenta eliminar obstáculos arquitectónicos, por lo que el pasillo y el ascensor se ubican a la altura más cercana a la posición cero. Este tipo de intervención suele formar parte de los ajustes previstos por la Ley Común de Derechos de las Personas con Discapacidad y su Inclusión Social, que estipula que todos los edificios deben estar razonablemente ajustados para cumplir con las condiciones básicas de un entorno accesible.

Un edificio accesible es cómodo y seguro para todos, para las personas con alguna discapacidad y para las que no la tengan, pues todos disfrutamos de poder portar con comodidad un carro de la compra, o de bebé, o una maleta trolley o hasta una mochila escolar; de poder abrir la puerta del edificio sin esfuerzo y acceder sin tener que descargar lo que tenemos en las manos. O de poder disfrutar de él cuando seamos mayores o tengamos algún problema eventual de movilidad.

“Mejor con un arquitecto.”LOLA RODRIGUEZ

Sin embargo, para que estos ajustes sean realmente efectivos, optimizar la inversión y asegurar que la inversión no se traduzca en gastos adicionales, es necesario contratar a un arquitecto técnico para que estudie el espacio y determine el mejor método de intervención, el cual debe estar en línea con el presupuesto. La existencia puede conducir a los mejores resultados.